La importancia de una correcta higiene bucal.

       En la actualidad, la distribución y severidad de la caries dental y la enfermedad periodontal varía de una región a otra y su aparición está fuertemente asociada con factores socioculturales, económicos, del ambiente y del comportamiento.

       La caries es aún el mayor problema de salud bucodental en la mayoría de países industrializados, llegando a afectar entre 60% y 90% de la población escolar y adulta. Esta situación guarda relación directa con deficiente nivel educativo, mayor frecuencia en el consumo de alimentos ricos en sacarosa entre las comidas y ausencia de hábitos higiénicos.  Las caries suelen prevalecer en la primera edad y las periodontopatías en la adultez.

 

        Dichas enfermedades bucales son generalmente atribuidas a infecciones asociadas con microorganismos que residen en la placa dentobacteriana. La formación de la placa sobre la superficie del diente ha sido ampliamente estudiada in vitro y en in vivo. El desarrollo de la placa dental sigue un patrón de sucesión bacteriana general bajo el control de diversos factores. Después del cepillado de los dientes, la placa dental se forma por la deposición de una película proteica acelular llamada película adquirida, seguida por la adherencia de varios microorganismos bucales hasta su maduración.

        La promoción del autocuidado ha sido frecuentemente proclamada como la estrategia más importante en la salud primaria dental. El cepillado dental ha sido, por muchos años, el principal mensaje de educación dado a niños, adolescentes y adultos, basado en el supuesto que este ayuda a eliminar la placa y facilita el contacto íntimo del fluoruro contenido en la pasta dental con los dientes. Para promover eficazmente el cepillado dental es necesario entender los factores asociados con esta práctica/conducta de higiene.

 

        Ciertos factores socioeconómicos y sociodemográficos han sido asociados a la higiene o nivel de limpieza bucal, y estas a su vez han sido relacionadas con el estado de salud bucal. En este sentido se ha observado que los niños más pobres reciben significativamente menos instrucciones de higiene bucal por parte del dentista que sus contrapartes más prósperos, y además tienen, por lo general, mayores necesidades insatisfechas de salud bucal.

            Debido a estos factores es necesario generar un estado de consciencia a nuestros pacientes, además de promover la educación en el uso de auxiliares de higiene bucal, revisiones y visitas periódicas al estomatólogo para que como resultado de estas actividades podamos ir integran en la sociedad una cultura de prevención bucal.